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Secretary Carlos M. Gutierrez
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Versión preparada para ser pronunciada
Martes, 27 de Febrero de 2007
Contacto: Office of Public Affairs
(202) 482-4883



Declaraciones del Secretario de Comercio de Estados Unidos Carlos M. Gutiérrez
American Enterprise Institute for Public Policy Research
Washington, DC


Desde julio del 2005, he compartido la presidencia, junto con la secretaria Rice, de la Comisión de Ayuda a una Cuba Libre (Commission for Assistance to a Free Cuba), que fue constituida por el Presidente Bush en el año 2003. Me encuentro hoy aquí en tal capacidad.

Cuba, como ustedes saben, se encuentra en un momento crucial de su historia. El país está listo para cambios. La política del gobierno del Presidente Bush ha sido ayudar al pueblo cubano a alcanzar su libertad lo más rápidamente posible, y no causarles el terrible perjuicio de darle legitimidad a un régimen sucesor ni ayudarlo a mantener su firme control de los cubanos.

Los cubanos en la isla son cautivos económicos y cautivos políticos. Han pasado a ser los trabajadores de la última plantación de este hemisferio.

Durante más de 48 años, el régimen ha sobrevivido al privar a la mayoría de cubanos de todo poder y consolidarlo entre unos cuantos privilegiados. Mientras el Hemisferio Occidental ha marchado con paso firme hacia la libertad, Cuba ha retrocedido.

No hay libertad en Cuba. No hay libertad de asociación, libertad de expresión, no hay un flujo libre de información. De hecho, apenas la semana pasada, tres periodistas independientes fueron expulsados de Cuba. Ni siquiera se tiene la libertad de ganarse la vida honradamente o trabajar donde uno desee. El pueblo cubano vive de libretas de racionamiento, que proporcionan productos básicos como arroz y frijoles. Pero en el mejor de los casos, las libretas sólo brindan lo necesario para subsistir 10 días.

Para completar lo que falta, el pueblo cubano se ha visto forzado a recurrir a un mercado negro que explota a los más pobres entre los pobres. Estas condiciones han creado una cultura donde prevalece la corrupción. Para sobrevivir, los cubanos se ven forzados a robar, a vivir al margen, a arreglárselas como sea.

Tras la caída de la Unión Soviética, Cuba perdió su mayor subsidio. A falta de ese ingreso, el régimen comenzó a otorgar permisos selectivamente para darle cabida al sector privado en un esfuerzo de compensar las pérdidas económicas. Sin embargo, cuando la economía comenzó a mejorar, se suspendió ese experimento limitado y selectivo con el capitalismo.

Considero que Castro vio esta naciente independencia como una amenaza para su poder. Al fin y al cabo, la manera más eficaz de que un dictador comunista se aferre al poder es asegurarse de que la gente permanezca maniatada por las cadenas de su dependencia del estado.


Maneras en que Estados Unidos ha estado prestando ayuda

Contrariamente a las versiones de que Estados Unidos ha hecho que la situación en la isla empeore, hemos ayudado al pueblo cubano por décadas. Hemos sido una fuente importante de ayuda humanitaria: Proporcionamos a la isla un tercio de sus alimentos y un tercio de los medicamentos.

Podemos trabajar activamente para respaldar a la sociedad civil independiente de Cuba, proporcionando financiamiento para educación e intercambios, y ayuda para romper el bloqueo de información que mantiene el régimen.

Según el primer informe de la Comisión de Ayuda a una Cuba Libre, hasta $1,000 millones o aproximadamente 2.5% de la economía de Cuba proviene de las remesas de Estados Unidos.

El asunto no es, ¿cuándo cambiará la política de Estados Unidos? Ésa es la pregunta equivocada. La pregunta correcta es, ¿cuándo cambiará la política del régimen cubano?

Años de inversión extranjera no han mejorado la vida de la mayoría de los cubanos, solamente la vida de los que están en el poder.

Según el Departamento de Estado, 1.9 millones de turistas, predominantemente del Canadá y la Unión Europea, generaron $2,100 millones en la economía de Cuba en el año 2003. Este turismo no ha mejorado penosa situación del pueblo cubano.

Y en los centros turísticos exclusivos para extranjeros que hoy existen en Cuba, se prohíbe el ingreso de los cubanos, lo que en esencia es un "apartheid turístico" que refuerza la represión del pueblo cubano.

De hecho, la desigualdad racial es evidente en la isla. Desde que Castro derrocó a Batista en 1959, los afrocubanos que conforman 60% de la población se han visto incapacitados de desempeñar un rol en la sociedad que refleje su importancia en el país. Trágicamente, la única igualdad que comparten es la negación de sus derechos humanos fundamentales.

Y las firmas extranjeras que operan en la isla le pagan al gobierno en dólares por el trabajo de cubanos. Sin embargo, el gobierno cubano abiertamente les paga a los trabajadores con pesos devaluados que valen mucho menos y se queda con la diferencia. Y pobre del trabajador que se atreve a hablar abiertamente sobre la necesidad de organizar un sindicato.

Hoy, los temas de comercio, globalización y condiciones laborales de los trabajadores extranjeros se tratan y debaten en Washington, D.C. regularmente. Pero, ¿por qué pierden importancia las condiciones laborales cuando se trata de Cuba?

El sistema cubano no es otra cosa que trabajo esclavizado; sin embargo, la explotación y represión brutal de los trabajadores en la isla raramente lo mencionan quienes proponen poner fin al embargo.

Se ha comprobado que el régimen puede aceptar el comercio y la inversión, y a la vez, mantener la represión: El pueblo cubano simple y llanamente no se beneficia de la inversión extranjera bajo Castro.

El embargo no es el problema ni la solución. El problema es un sistema comunista represivo. La única solución es cambiar el sistema.

A las personas que sugieren que Cuba es un mercado desaprovechado para los productos y los inversionistas de Estados Unidos, les respondo que las empresas extranjeras no prosperarán en la isla mientras un régimen comunista activo esté en control.

Es ingenuo decir que suspender las sanciones económicas por parte de Estados Unidos debilitaría al régimen y forzaría un cambio. Castro ha impuesto una política para garantizar su control de todas las actividades económicas en la isla, entre ellas las de los inversionistas y turistas extranjeros.

Esa política es concebida deliberadamente para hacer que los cubanos continúen siendo dependientes y de minimizar la influencia externa en ellos. Es necesario continuar dirigiendo la atención donde realmente cabe: La manera en que el régimen trata a sus propios ciudadanos.

Necesitamos permanecer firmes en nuestro rechazo de la dictadura cubana. Eso significa permanecer firmes con respecto a nuestra política de privar al régimen de ingresos y a la vez hacer llegar directamente nuestra ayuda al pueblo cubano.

 

El Pacto con el Pueblo de Cuba

Estados Unidos está listo para trabajar con el pueblo cubano para que alcance la libertad política y económica.

En todo el mundo hemos visto ejemplos de transiciones a la democracia, en lugares como Polonia, Checoslovaquia, Sudáfrica y Chile. Cada caso es diferente, cada camino es único.

El pueblo cubano merece la oportunidad de forjar su propio futuro, escoger el gobierno que desea y elegir a sus propios líderes.

La política de Estados Unidos no es el punto, como Castro quisiera que se vea. El punto es la política cubana, y el trato que le da el régimen de la Habana al pueblo cubano. El centro de atención no debe ser Washington, Miami ni Nueva Jersey. El centro de atención debe ser la difícil situación del pueblo cubano en Cuba. Es allí donde está el problema.

Creemos que los cubanos, así como el resto del mundo, merecen libertades fundamentales:

•  La libertad de expresión, libertad de prensa y libertad de culto;

•  La legalización de toda actividad política pacífica y la liberación de todos los presos políticos;

•  El establecimiento de un poder judicial independiente;

•  El derecho a la propiedad privada;

•  La creación de sindicatos y asociaciones independientes para facilitar la negociación colectiva;

•  El respeto por los derechos humanos fundamentales y la eliminación de cualquier entorno de temor y represión, y

•  Lo más importante: el derecho a participar en elecciones libres e imparciales.


Cuarenta y ocho años de historia han demostrado que estos cambios no sucederán bajo Fidel Castro. Y sería ingenuo pensar que ocurrirán con Raúl Castro.

Desde la revolución, el General Raúl Castro ha sido el ejecutor del aparato represivo del régimen. Hoy, en todo el mundo, es el ministro de defensa con más años en el cargo. Darle las riendas de la dictadura a un líder militar sería dar un paso atrás, y significaría negarle a Cuba la oportunidad de entrar a la era moderna.

El año pasado, dimos a conocer un "Pacto con el Pueblo de Cuba", que presenta claramente las intenciones del gobierno de Estados Unidos.

Podemos ayudar al pueblo cubano. Estados Unidos puede proporcionar alimentos, agua, combustible y equipos médicos de emergencia. Podemos ayudar a asegurar que se mantenga y mejore el suministro eléctrico. Podemos rescatar a Cuba de las ruinas de su economía, fomentar la ayuda internacional.

En resumen, ayudaremos al pueblo de Cuba a apartarse de una dictadura comunista totalitaria y acercarse a una democracia libre y representativa. Como el Presidente ha dejando en claro, no colaboraremos con un régimen que es enemigo declarado de Estados Unidos y que se opone a todos los valores que consideramos sagrados.


Cuba mantendrá su autonomía e independencia

Castro ha estado inspirando temor entre los cubanos en la isla, mientras fracasaban sus propósitos . Ha satanizado repetidamente a Estados Unidos, echándonos la culpa por los fracasos de su errada política.

El verdadero arquitecto de los problemas del pueblo cubano es Fidel Castro. El principal ejecutor del brutal estado policía es Raúl Castro. La élite de Cuba respalda al régimen de Castro sin cuestionar ni titubear, a pesar de que ha destruido la habilidad de los actuales cubanos de triunfar, prosperar y ganarse la vida. Estados Unidos está listo a ayudar al pueblo cubano a entrar pacíficamente en una nueva era.

Permítanme ser claro: Reconocemos que el futuro de Cuba está en manos del pueblo cubano.

Al pueblo cubano le digo lo siguiente: Nuestro Presidente no tiene intenciones imperialistas. No tenemos intenciones militares de ocupar la isla. No confiscaremos propiedades ni apoyaremos ningún reclamo arbitrario de propiedad.

La mayor amenaza para Castro no es el gobierno de Estados Unidos. Es el espíritu de libertad que anida en el corazón del pueblo cubano--su capacidad de inventar, soñar y crear una sociedad con prosperidad, igualdad y esperanza.

Como hemos declarado en nuestro Pacto con el Pueblo de Cuba, "Los cubanos que quieren cambios democráticos deben contar con nuestra amistad y apoyo".

El pueblo de Cuba merece libertad, dignidad y verdadera justicia social. Compartimos el sueño de un porvenir mejor para ellos y sus familias. Gracias. ¡Viva Cuba Libre!


   

  US Department of Commerce, 1401 Constitution Avenue, NW, Washington, DC 20230
Last Updated: October 18, 2007 10:29 AM

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