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Versión preparada para ser pronunciada
Jueves, 1 de Febrero de 2007
CONTACTO OFFICE OF PUBLIC AFFAIRS
(202) 482-4883



Discurso del Secretario de Comercio Carlos M. Gutiérrez: American Chamber of Commerce of México, Ciudad de México


Gracias. Es un placer estar aquí. Cada vez que regreso a México, veo un país transformado de muchas maneras positivas en comparación con el país donde viví y estudié hace casi 40 años.

México es ahora una democracia sólida, con miras hacia el exterior. Está abocado a promover el libre comercio, el crecimiento económico y la seguridad en el Hemisferio Occidental.

Como le dijo el Presidente Bush al Presidente Calderón en noviembre, México es una prioridad para su gobierno.

México es nuestro amigo, nuestro vecino, nuestro socio comercial. Son muchos los vínculos entre nuestras naciones. Compartimos valores, así como también una frontera. México cuenta con la población hispana más cuantiosa del mundo y Estados Unidos, con la tercera.

He venido hoy a hablarles sobre lo que podemos hacer para que una relación estrecha y cada vez más profunda se haga aún más sólida.

Permítanme comenzar por agradecerles a la Cámara y la comunidad empresarial por su labor en forjar alianzas económicas entre Estados Unidos y México, y lograr que el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica sea un éxito.

Miren lo que pasó con nuestras economías entre 1993 y 2005: Estados Unidos creció 48 por ciento; México creció 40 por ciento. Podemos crecer juntos.

Con su apoyo, el TLC desencadenó un torrente de intercambio comercial entre nuestros países. Desde que el tratado entró en vigor, las exportaciones de Estados Unidos a México han aumentado 189 por ciento (de $41,600 millones de dólares en 1993 a 120,000 millones en 2005), y las exportaciones de México a Estados Unidos han aumentado 326 por ciento (de 39,900 millones de dólares en 1993 a $170,100 millones en 2005).

Aún estamos calculando los datos correspondientes a 2006. Pero, hasta noviembre, las exportaciones de Estados Unidos a México ascendían a 124,000 millones de dólares, un aumento de casi 13 por ciento con relación al mismo periodo en el 2005. Y las exportaciones de México a Estados Unidos fueron de $183,000 millones, un incremento de casi 18 por ciento.

A pesar de estas asombrosas cifras, se perdieron algunas oportunidades.

Queremos trabajar con el Presidente Calderón para continuar creando un entorno favorable en el que las empresas de Estados Unidos y México puedan aprovechar todas las oportunidades.

Como saben, el año pasado, el Banco Mundial colocó a México entre una de las tres principales economías reformistas del mundo.

El Plan 2030 del Presidente Calderón aumenta estos logros. Es un programa sólido e innovador que tiene como objetivo promover un entorno comercial dinámico, el sentido empresarial, la atención médica y una clase consumidora próspera en todo México.

Y el Presidente Calderón no ha perdido el tiempo. Ha ido en pos de narcotraficantes y delincuentes. Y está promoviendo la competitividad en sectores clave de México.

Aplaudimos su compromiso con lograr que México sea una de las diez principales economías del mundo y que se elimine la pobreza extrema.

Colaboraremos estrechamente con este nuevo gobierno de manera que podamos mejorar aún más el comercio entre nuestros países y la competitividad de nuestro hemisferio.

Ambos gobiernos se esfuerzan por crear un ambiente en que los negocios puedan prosperar y generar empleo.

¿Cuáles son los componentes de un entorno tal? Si analizamos las economías del mundo que están prosperando, vemos ciertos elementos comunes. Permítanme mencionar tres de los más importantes:

Primero, un estado de derecho transparente y predecible

En un entorno propicio para los negocios, es necesario que una compañía sepa cuáles serán las normas dentro de cinco o diez años para entender las reglas de juego, y que las reglas se respetan.

Es necesario poder competir bajo condiciones equitativas. Es necesario estar seguro de que será posible resolver las disputas comerciales mediante procesos civiles. Y es necesario que el estado de derecho se aplique a todos, y a favor de todos.

Hay que tener en cuenta que con sólo oprimir una tecla, los inversionistas pueden invertir o retirar su dinero de un país.

En segundo lugar, la inversión en el capital humano

Un sector privado robusto atrae inversión, genera empleo y promueve el ascenso social y económico.

La educación es la clave para producir los empresarios, innovadores y la fuerza de trabajo que se requiere para mantener un sector privado sólido. Sé que la educación es una de las prioridades primordiales del Presidente Calderón.

En la economía altamente competitiva del mundo actual, ninguna nación puede darse el lujo de no invertir en el capital humano ni educar, cultivar o promover el talento y la capacidad de todos sus ciudadanos.

Uno de los desafíos que enfrentamos en Estados Unidos es asegurar que nuestros jóvenes cuenten con las aptitudes matemáticas y científicas necesarias para mantenernos a la vanguardia de la tecnología en el siglo XXI.

Si México desea tener éxito al competir con países como China o Vietnam, debe hacer todo lo posible por ofrecer oportunidades equitativas en todo el país. Debe invertir en la educación y el capital humano.

Tercero, competitividad

Por medio de la Alianza para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, estamos trabajando con México y Canadá para garantizar que nuestra región sea el mejor lugar y el más seguro para vivir y hacer negocios.

Como saben, por medio de la ASPAN, hemos alcanzado logros en asuntos difíciles.

Para reforzar la seguridad en la frontera, agencias mexicanas y estadounidenses intercambian información y establecen protocolos para detectar el fraude y el contrabando.

Para combatir la falsificación de dinero y la piratería, México, Estados Unidos y Canadá han creado un grupo de trabajo para desarrollar una estrategia coordinada.

Para acelerar el transporte de carga, los tres países están esforzándose para que se proporcionen manifiestos de carga electrónicamente y con anticipación.

La prioridad debe ser mantener afuera a quienes nos quieren perjudicar. Sin embargo, si vamos a continuar generando crecimiento y puestos de trabajo, debemos mantener este diálogo y hacer más para facilitar el cruce de bienes y productos a través de la frontera.

Permítanme dejar algo en claro: Esta alianza tiene como propósito promover la seguridad y prosperidad de Norteamérica. Cada uno de nosotros respeta el sistema de gobierno y el patrimonio cultural del otro.

Contrariamente a lo que algunos dicen, no estamos creando una moneda común. No estamos estableciendo una estructura política tipo la Unión Europea. No estamos violando la soberanía de Estados Unidos, México o Canadá.

Lo que la alianza sí está haciendo es dedicarse a promover el crecimiento de nuestras economías, reforzar la seguridad de todos nuestros ciudadanos y eliminar la burocracia y los obstáculos innecesarios para el comercio.

Estados Unidos también está abocado a promover el libre comercio y la competitividad en el hemisferio.

Podemos hacer más para integrar nuestro hemisferio. A solicitud del Presidente Bush, estoy convocando el Foro para la Competitividad de las Américas en junio. Se llevará a cabo en Atlanta, Georgia.

Estamos invitando a líderes del sector gubernamental, privado y académico de países democráticos en el Hemisferio Occidental. El objetivo es explorar maneras de mejorar nuestra competitividad regional ante los nuevos desafíos mundiales y regionales.

El año pasado, tuve la oportunidad de reunirme personalmente y hablar con algunos de los nuevos presidentes que fueron elegidos democráticamente en Sudamérica y Centroamérica.

Independientemente de la afiliación política, hubo un tema común en todas estas reuniones: El deseo de promover la prosperidad y las oportunidades por medio de la educación, el empleo, el crecimiento económico y la justicia social.

La mayoría de los países, después de mucha experimentación, ha reconocido que la verdadera justicia social no es cuestión de redistribuir la pobreza, sino de sacar al pueblo de la pobreza.

La verdadera justicia social es darle a la gente la oportunidad de superarse y mejorar la vida de su familia; es otorgarle la oportunidad de alcanzar sus sueños.

El comercio, el capital y la libre empresa producen resultados. El Índice de Libertad Económica del 2007 publicado recientemente (Heritage Foundation/Wall Street Journal) informa que los países más libres del mundo tienen un ingreso per cápita más alto, y tasas más bajas de desempleo y de inflación.

Según este estudio, existe una correlación entre los países que reprimen a su gente por motivos políticos y el sufrimiento económico del pueblo.

En nuestro hemisferio, hay quienes quieren volver al pasado, limitar la libertad, secuestrar la esperanza.

Nuestra visión para el continente americano es una región de libertad económica, mercados abiertos, con mayores ingresos y empleo.

Éstas son las semillas de las sociedades libres, seguras y económicamente sólidas que ofrecen transparencia y oportunidades equitativas para todos, y no ponen a nadie por encima o por debajo de la ley.

Más allá del Tratado de Libre Comercio, la visión de crear un hemisferio de libre empresa, menores barreras arancelarias y mayor prosperidad se está haciendo realidad país por país.

México abrió el camino en América Latina al incorporarse al TLC. Otros, como Chile y Centroamérica, están emulando el éxito de México. Y están en el tintero acuerdos con Colombia, Perú y Panamá.

Con el tiempo, queremos hacer realidad la visión de una región de libre comercio en todo el continente americano. Una manera de hacerlo sería la siguiente: consolidar todos los acuerdos que ya se han logrado.

México, que tiene más acuerdos de libre comercio que ningún otro país en América Latina, ha estado a la vanguardia del rejuvenecimiento latinoamericano, al promover la justicia social, generar empleo y oportunidades, elevar el estándar de vida e instituir reformas que le dan mayor participación al pueblo.

Con el ascenso de su clase media y un índice récord de propiedad de vivienda, es evidente que México tiene mucha experiencia en prácticas óptimas, las cuales esperamos que comparta en el Foro sobre la Competitividad de las Américas.

Conclusión

Tuve la suerte de vivir y trabajar en México al iniciar mi carrera. He visto los enormes cambios económicos que están teniendo lugar en este bello país.

Desde el año 2000, el PIB real de México ha aumentado 9.4 por ciento. Se ha reducido la inflación a más de la mitad. Las reservas internacionales han aumentado en más del doble. El comercio anual a través de nuestra frontera común asciende a más de 250 mil millones de dólares.

El gobierno del Presidente Calderón está comprometido a generar nuevos éxitos. Nosotros estamos comprometidos a trabajar con nuestro vecino y socio.

Estados Unidos y México tienen una amistad cada vez más estrecha que se basa en el afecto y el respeto profundo. Estamos deseosos de trabajar con el gobierno del Presidente Calderón y con ustedes para afianzar más nuestra relación y forjar un hemisferio de paz, prosperidad y oportunidades para todos.

Gracias.


   

  US Department of Commerce, 1401 Constitution Avenue, NW, Washington, DC 20230
Last Updated: October 18, 2007 10:29 AM

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